Alusiones a la matanza del cerdo se pueden observar en distintas iglesias y monasterios de la península, ya que el cerdo, en ocasiones está representado en iglesias junto con distintos instrumentos musicales, gozando esta manifestación de gran popularidad en la Edad Media, siendo posiblemente la gaita el utensilio más repetido.
Muchos artistas e historiadores, se han referido en distintas ocasiones a la importancia que ha tenido la carne del cerdo en la alimentación a lo largo de la historia, y en especial la matanza en las antiguas civilizaciones, incluso existen varios refranes alusivos a la matanza:
"Por san Martiño faise o magosto con castañas asadas e viño ou mosto".
"Ben boa vida pasa o porco e mais dorme no cortello".
"O que non mata porquiño non ten lacón nin touciño".
"Alegría, alegrote que anda o rabo da porco no pote".
"Polo Santo André mata o teu parco como o tes".
"Polo San Lucas mata o teu porco e baña a túa cuba".
"Polo San Tomé dálle ó porco polo pé".
En Xares y prácticamente en todos los pueblos de alrededor, aún se mantiene esta antigua tradición, que reúne a un buen número de miembros de la familia y vecinos del pueblo en un ritual.
Excepto las pezuñas, todo el cerdo es aprovechable, desde la cabeza, los costillares, el hígado, hasta las humildes tripas, el tocino, o los codiciados lomos y jamones, cada una de las piezas del cerdo ha constituido durante años el principal sustento de las familias en las zonas rurales.
El resultado de una matanza al estilo tradicional continúa siendo un acontecimiento gastronómico y culinario que convierte unos platos humildes en un producto que se degusta con deleite, en buena medida porque cada vez es algo menos frecuente. de hecho en los pueblos se lamentan de que cada año hay menos gente para hacer la matanza, que cada vez hay menos matarifes expertos y criar un cerdo para el consumo familiar se ha convertido casi en un privilegio al alcance de unos pocos.
No hace muchos años, era habitual que cada familia criara varios cerdos, para consumo de la casa, alimentándolos con verduras, harina, maiz, cebada, castañas, peladuras de patata o pequeñas patatas enteras, remolacha, berzas, hojas de negrillo y sobras de comida entre otros ingredientes, para una vez cebados, generalmente después de San Martín, el 11 de Noviembre, proceder a su sacrificio, lo que se hace en tiempo de frío o heladas y cuando la luna está en cuarto menguante.
El día de la matanza constituye una fiesta a la que se invita a los familiares y vecinos más cercanos con la intención de que ayuden en las tareas, puesto que requieren un aporte de fuerza física importante, si bien los hombres y las mujeres desarrollan diferentes cometidos en la misma.
La matanza comienza al amanecer, casi de noche aún y va precedida de un copioso desayuno llamado "La Parva", compuesto de jamón, chorizo, queso y demas productos de la zona, con abundante vino, café, chocolate y por supuesto la copita de orujo.
Mientras las mujeres van preparando las herramientas y demás artilugios que mas tarde utilizarán para matar al cerdo y fabricar sus productos, así como los cubos, pucheros y demás utensilios para recoger la sangre derramada, al desangrarse el cerdo y con la que posteriormente fabricarán las suculentas "filloas", los hombres se dirigen "A Corte", que es la cuadra o establo donde se encuentra el cerdo, que tendrá un año y medio de edad aproximadamente y pesará mas o menos unos 130 ó 150 kilos y al que se ha tenido sin comer durante el último día.
Una vez allí, dos lo sujetan por las orejas y un tercero por el rabo, trasladándolo hasta el carro y colocándolo en la "cabezolla", pasando a sujetar las patas delanteras los que sujetaban las orejas y las traseras el que sujetaba el rabo, si bien algunas veces, si el animal es fuerte es necesaria la ayuda de un cuarto hombre.
Cuando el cerdo está completamenrte inmovilizado, el "matachín" le da un certero corte en la yugular, dejándolo sangrar hasta su muerte, mientras una de las mujeres, coloca un cubo para recoger la sangre, removiéndola constantemente para que no forme coagulos.
Una vez el cerdo se ha desangrado completamente se le chamusca con unas gavillas de paja "cuelmo", aunque también puede chamuscarse con un soplete y una bombona de butano.
Ya chamuscado se le quitan los pelos y la piel exterior, raspándole con cuchillos por todo el cuerpo y quitándole las uñas, para posteriormente ir vertiendo sobre él un cubo con agua hirviéndo mientras varios hombres con piedras van frotando hasta quedar completamente limpio, incluídas orejas y culo en los que se hace un corte para profundizar en su limpieza.
Terminado este proceso, se cuelga el animal de las patas traseras y comienza a abrirse, quitando primero la papada y comenzando después desde la parte superior, sacando las "ventresgas", que son esas tiras de carne que hay entre la piel y que luego se utilizan para los chorizos, después se sacan las tripas y los intestinos con mucho cuidado de no romperlos, puesto que luego hay que utilizarlos como piel para los chorizos, androllas, ceboleiros, etc., por lo que se entregan a las mujeres para que las laven, al mismo tiempo que se sigue sacando el higado, los riñones y las vísceras, con las que generalmente se hará el desayuno de media mañána o la comida para los colaboradores y se cuelga la "camisa", la capa de grasa que rodea los riñones y que después se utilizará para hacer el "unto"; La vejiga se entrega a los niños para que una vez hinchada, sirva como balón para jugar los más pequeños y las tripas se atan por ambos extremos y sin dejar que se enfríen se procede a quitar las adherencias de manteca, limpiarlas, dándoles la vuelta por ambos lados y cortándolas a medida para embutir los chorizos y salchichones.
Terminado este proceso, comienza "A desfeita", que consiste en terminar de despiezar el cerdo, para ello se descuelga y se coloca boca abajo, cortando en primer lugar la cabeza, separando las orejas y el morro "cachucha", colocándolas en sal, y picando el resto para hacer las androllas o botelos, después siguiendo la espina dorsal, se corta hasta el rabo, quedando el animal dividido en dos partes, con lo que se procede a limpiar los restos de sangre que pudieran quedar, lavarlo y colgarlo cabeza abajo para que lo curta la helada.
Al día siguiente, una vez que el veterinario ha analizado parte de las vísceras y ha dado su aprobación, se descuelgan las dos partes y se colocan encima de la mesa para seguir el despiece por los jamones y las paletillas que se limpian completamente y se colocan en sal, separando posteriormente los costillares.
Los jóvenes de la casa se encargan de repartir, algo de hígado y carne entre algunos vecinos.
Mientras se realiza este despiece el resto de la familia va cortando en tiras, la carne destinada a chorizos, la va picando en una máquina de manivela y depositándola en una artesa de madera, para proceder a su adobo, añadiéndole una mezcla de pimiento dulce y picante, orégano y sal, teniendo cuidado de no pasarse con la sal y mezclándo todo con las manos, dándole vuelta para que la mezcla sea homogénea. Se deja este adobo "zorza" durante un día, y luego se prueba en crudo o pasándolo por la sartén y si es necesario se rectifica de sal, procediendo seguidamente a embutirlo en la tripa ayudándose de la misma máquina que sirvió para picar la carne, en la que se cambian las cuchillas por un embudo en el que se va introduciendo la tripa y mientras que una persona da a la manivela con su mano derecha, introduce la carne picada con la izquierda, otra sujeta la tripa teniendo cuidado de que lleve la presión correcta. Luego se atarán y se colocarán en las "latas", unas varas, dejándolos escurrir "pingar" un tiempo antes de ponerlos a curar, aunque los "boches", deberán comerse rápidamente porque no se conservan bien.
Terminado el despiece se cubren las jamones de abundante sal gorda, en proporción a su peso, y se colocan en la bodega o bien en algún rincón oscuro, poniendo sobre ellos, una tabla y mucho peso encima, permaneciendo así durante semanas, para que suelten todo el líquido. Cuando los jamones han tomado la sal y han destilado todo el líquido, estarán listos para ser adobados con una mezcla de ajo, pimentón y aceite. Luego se cuelgan al humo en la cocina de leña. También se cuelgan los huesos que fueron adobados antes, mientras que el tocino se cuelga sin adobar, sólo con sal.La curación es un proceso delicado en el que se alterna el frío de la helada por las noches con el calor y el humo que van secando la carne durante el día. De la alternancia de estos elementos dependerá el éxito de la misma, ya que el exceso de humo y calor no es bueno para una correcta curación de la matanza.
Vamos a detallar algunas de las recetas que pueden hacerse con la carne del cerdo recién matado:
HÍGADO CON CACHELOS :
Esta receta es típica del primer día de la matanza y se sirve junto con el lacón y los chorizos del año anterior.
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS: Un hígado de cerdo, una cebolla, tres dientes de ajo, una rama de perejil, una hoja de laurel, dos vasos de vino blanco, un poco de pimiento dulce y dos kilos de patatas.
FILLOAS :
Las filloas de sangre se consumen mucho en la época de la matanza y sirven como postre, desayuno, merienda o entrante de una comida. Llaman la atención por su color y gusto pastoso y son adoradas por la gente de las aldeas, pero vistas con recelo por gente de zonas urbanas.
INGREDIENTES PARA 6-8 PERSONAS: Una taza de sangre de cerdo, dos tazas de agua, una taza de leche, 700 gramos de harina, una cucharadita de sal y dos huevos.
ELABORACIÓN: Se mezclan todos los ingredientes y hacemos una pasta. Untamos una sartén grande con un trozo de tocino cogido con un tenedor. Echamos un cucharón de la mezcla y dejamos hacer por una cara. Cuando esté cuajada la filloa le damos la vuelta con las manos y la dejamos hacer por la segunda cara. Se retira a una bandeja. Repetimos un untado con el tocino y echamos otro cucharón de la masa. Se van haciendo hasta acabar la pasta. Las filloas las vamos poniendo en una bandeja unas encima de otras. Cuando se sirven, se presentan con miel o azúcar e enrolladas.
CONSEJO: Si no se tiene una bandeja de hierro es mejor usar una de fondo bien grueso, eso facilita que la filloa se haga de manera uniforme y no se queme en el centro.
(Receta sacada del libro "A cociña galega de montaña", de Gloria Gallego de Edicións Xerais).
CALDO DE TRIPAS :
El caldo de tripas es un plato que se ponía antiguamente como entrante los días de fiesta grande o de celebración familiar; Es para los verdaderos fanáticos de la alimentación con vísceras, ya que tiene un olor terriblemente profundo y no es apto para estómagos con prejuicios. Antiguamente las tripas se lavaban con carburo.
INGREDIENTES PARA 4-6 PERSONAS: Una taza de habas, una taza de patatas picadas, 1/2 kilo de tripas de cerdo, un hueso de jamón y un poco de pimiento picante.
ELABORACIÓN: Cocemos las tripas en cuatro aguas, es decir, hay que cambiarles el agua cuatro veces en el proceso de cocción, que dura por lo menos una hora y media. Sacamos las tripas del fuego cuando les quede un punto para estar cocidas por completo. Picamos las tripas en trozos y las reservamos. En otra pota echamos a cocer las habas y el jamón. Al cabo de cuarenta minutos añadimos las patatas muy pequeñas. Cuando las patatas estén deshechas de todo añadimos las tripas para que acaben de cocer con el resto. Se hace un sofrito con aceite y un poco de pimiento picante y se vierte encima del caldo. Rectificamos de sal.
COCIDO GALLEGO :
Alusións ao matanza do porco pódense observar en distintas igrexas e mosteiros da península, xa que o porco, en ocasiones está representado en igrexas xunto con distintos instrumentos musicais, gozando esta manifestación de gran popularidade na Idade Media, sendo posiblemente a gaita o utensilio máis repetido.
Non fai moitos anos, era habitual que cada familia criase varios porcos, para consumo da casa, alimentándoos con verduras, fariña, maiz, orxo, castañas, peladuras de pataca ou pequenas patacas enteiras, remolacha, verzas, follas de negrillo e sobras de xantar entre outros ingredientes, para unha vez cebados, xeralmente despois de San Martín, o 11 de Novembro, proceder ao seu sacrificio, o que se fai en tempo de frío ou xeadas e cando a lúa está en cuarto menguante.
Xa chamuscado se tíranlle os pelos e a pel exterior, raspándole con coitelos por todo o corpo e tirándolle as uñas, para posteriormente ir vertendo sobre el un caldeiro con auga hirviéndo mentres varios homes con pedras van frotando ata quedar completamente limpo, incluídas orellas e cu nos que se fai un corte para profundar na súa limpeza. Esta receita é típica do primeiro día do matanza e sérvese xunto co lacón e os chorizos do ano anterior.
(Receita sacada do libro "A cociña galega de montaña", de Gloria Gallego, editado por Edicións Xerais).
(Receita sacada do libro "A cociña galega de montaña", de Gloria Gallego de Edicións Xerais).
(Receita sacada do libro "A cociña galega de montaña", de Gloria Gallego, de Edicións Xerais).
(Receita sacada de "os Amigos dá Cociña Galega).
Des Allusions au massacre del porc peuvent déjà être observées dans différentes églises et monastères de la péninsule, que le porc, dans des occasions est représenté dans des églises ensemble avec différents instruments musicaux, en jouissant cette manifestation de grande popularité dans l'Âge Moyen, étant probablement la cornemuse l'ustensile le plus répété.
On porc brûle légèrement une fois le se complètement lui avec des gerbes de paille "cuelmo", bien qu'il puisse aussi être brûlé légèrement avec un chalumeau et une bombonne de butane.Déjà brûlé légèrement on lui enlève les cheveux et la peau extérieure, en l'éraflant avec des couteaux par tout le corps et en lui enlevant les ongles, pour postérieurement verser sur lui une auge avec eau en bouillant tandis que plusieurs hommes avec des pierres frottent jusqu'à être complètement propres, y compris oreilles et culo dans lesquels on fait une coupe pour approfondir dans sa propreté.
De l'alternance de ces éléments dépendra le succès de de cette dernière, puisque l'excès fumée et chaleur n'est pas bon pour un traitement correct du massacre.Nous allons détailler certaines des préscriptions qui peuvent être faites avec la viande du porc récemment tué : (Préscription sortie du livre "A cociña galega de montagne", de Gloire Galicien, publié par Edicións Xerais).
(Préscription sortie du livre "A cociña galega de montagne", de Gloire Galicien d'Edicións Xerais).
(Préscription sortie du livre "A cociña galega de montagne", de Gloire Galicien, d'Edicións Xerais).
(Préscription sortie "des Amis donne Cociña Galega)".
References to the slaughter del pig can be observed in different churches and monasteries of the peninsula, already that the pig, in occasions is represented in churches together with different musical instruments, enjoying this manifestation great popularity in the Average Age, being possibly the gaita the repeated utensil more.
Not many years ago, he was habitual that each family raised several pigs, for consumption of the house, feeding them with vegetables, flour, maiz, barley, chestnuts, peladuras of potato or small whole potatoes, beet, cabbages, leaves of negrillo and surpluses of food among other ingredients, for once fattened, generally after San Martín, the 11 of November, behavior to its sacrifice, which becomes in time of cold or frosts and when the moon is in last quarter.
Already singed the hairs and the outer skin take off to him, scraping to him with knives by all the body and clearing the nails to him, later to be spilling on him a bucket with water hirviéndo while several men with stones are rubbing until being clean completely, incluídas ears and ass in which a cut is made to deepen in its cleaning.
We are going to detail some of the prescriptions that can take control of the meat of the pig just killed: (Prescription removed from the book "To cofits galega of mountain", of Galician Gloria, published by Edicións Xerais).
(Prescription removed from the book "To cofits galega of mountain", Galician Gloria, Edicións Xerais).







